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Freddy Zapata Morales Lic. En Filosofía y Ciencias Religiosas 6 de Junio de 2008
Creencias y lenguaje los animales
En este ensayo trato de expresar una las grandes inquietudes formuladas mientras investigaba para un trabajo de filosofía de la ciencia, y son las creencias y lenguaje en los animales, ya que se dice que para tener creencias se requiere primero tener lenguaje.
En el caso de los seres humanos, la comunicación de nuestras intenciones y creencias está profundamente enraizada en formas específicas de actividad social, según algunos filósofos de la mente y algunos de la ciencia, lo mismo ocurren en el caso de algunas especies animales. Aquí veremos algunas de aquellas posturas que niegan a los animales no humanos la posibilidad de tener creencias. Recordemos que tales posturas comparten el argumento de que las creencias sólo pueden atribuidas a aquellos seres que disponen de un lenguaje como el humano.
Efectuare una breve caracterización del lenguaje humano, mostrando que éste, a través de todas sus variantes, siempre posee un vocabulario (conjunto de palabras y expresiones), una sintaxis (modos de combinar las palabras y expresiones) y una semántica (modo en que las palabras y las expresiones significan o se refieren a cosas y lugares). Sin embargo, tal caracterización tiene una utilidad negativa, es decir, le sirve para mostrar que el lenguaje es mucho más que la suma de elementos.
En efecto, dominar un lenguaje no sólo requiere conocer su vocabulario, su sintaxis y su semántica, sino que requiere involucrarse en el tipo de prácticas y contextos sociales que le dan sentido a los diferentes posibles usos del lenguaje. En otras palabras, un acto lingüístico sólo es inequívoco si es posible referirlo, tanto a las intenciones personales de quien lo efectúa, como al contexto social dentro del cual aparece.
A continuación se examinaran varios argumentos filosóficos que niegan la posibilidad de que los animales puedan tener creencias debido a su carencia de lenguaje:
-Norman Malcolm propone distinguir entre decir que un animal piensa que… y decir que un animal tiene el pensamiento de que…. La segunda expresión sugeriría que el animal formuló o pensó una proposición, lo cual resulta imposible si no tiene lenguaje. De aquí Malcolm concluye que los animales carentes de lenguaje no pueden tener pensamientos. Sin embargo, este argumento no niega que los animales puedan tener algún tipo de vida mental, sino que sólo niega su habilidad para formular proposiciones. Malcolm no niega que tenga sentido afirmar que un perro piensa o cree que hay un gato en el árbol y que, de hecho, el perro actúa movido por tal creencia. Pero hay cuatro argumentos filosóficos adicionales que niegan la posibilidad de que los animales puedan tener creencias en ese sentido.
-Donald Davidson en su primer argumento afirma que la correcta determinación de los deseos y creencias del otro requiere de una correcta interpretación de las posibilidades que se abren ante aquel que desea, prefiere o cree. Por tanto, un ser que, por carecer de lenguaje, no puede plantearse posibilidades de elección es un ser del cual no puede predicarse nunca ningún deseo o creencia en particular. Esto último hace dudar de que tenga sentido, en general, atribuirle la posibilidad de tener deseos o creencias a esa clase de seres. El segundo argumento de Davidson confirma que, en efecto, la posibilidad antes mencionada no tiene sentido. En efecto, Davidson primero muestra que, sin lenguaje, no es posible tener el concepto de creencia. En un segundo paso muestra que la noción de creencia supone que la persona que tiene una creencia sabe que ésta puede ser errónea, lo que implica que tal persona puede distinguir entre creencias falsas y creencias verdaderas. Dado que alguien que no tiene el concepto de creencia no puede hacer tal distinción, se concluye que no puede tener creencias aquel que no tiene el concepto de creencia.
-Stephen Stich formula un argumento en el que niega la posibilidad de atribuirles creencias a los animales sobre la base de que éstos, al carecer de lenguaje, no distinguen claramente los diferentes entes que enfrentan a su alrededor. ¿Qué sentido tiene decir que el perro cree que hay un gato en el árbol si el perro no sabe qué es un gato ni sabe qué es un árbol? No existe una manera adecuada de caracterizar las supuestas creencias del perro, lo que hace que esté completamente fuera de nuestro alcance atribuirle al perro cualquier creencia.
-John Searle introduce un argumento que pretende mostrar que el concepto mismo de creencia lógicamente no es aplicable al caso de seres carentes de lenguaje. En efecto, cuando le atribuimos a un ser alguna creencia, implícitamente distinguimos ese estado de conciencia de otros tales como los de suponer, adivinar, estar inclinado a, lanzar la hipótesis de, etcétera. Pero tales distinciones sólo son aplicables a seres que pueden, ellos mismos, hacerlas. Y, dado que para poder hacer tales distinciones es indispensable tener lenguaje, se concluye que ninguno de estos estados es aplicable a seres sin lenguaje.
Como lo dice Gonzalo Munévar en su libro La Evolución y La Verdad Desnuda: “debería quedar claro, entonces, que el significado lingüístico debe entenderse dentro de un contexto de significación mucho más amplio y el problema filosófico no se puede empezar a resolver hasta que no entendamos como el cerebro da significado a la experiencia. Es decir, el área central de la filosofía debería ser la filosofía de la mente, siempre y cuando esa filosofía tenga en cuenta las investigaciones de las ciencias neuronales.
Por supuesto hay filósofos que creen que las únicas experiencias son todas concientes y que los animales no tienen conciencia. Donald Davidson, por ejemplo, argumenta que para tener creencias se requiere primero tener lenguaje. Eso quiere decir que como los perros no tienen lenguaje, el suyo no cree, no es capaz de creer, que usted le va a dar un hueso si se sienta cuando se lo ordena. Hace poco en un congreso internacional John Searle me quito las palabras de la boca cuando digo que tales tipos de argumentos son una vergüenza para la filosofía. Para entender nuestra vida mental es necesario entender como funciona nuestro cerebro y por qué. Pero para entender todo esto es necesario colocarlo en el contexto evolutivo. Por ende consideraciones metodológicas acerca de la ciencia (como la de la racionalidad científica)”
En términos generales, la conclusión de que todos estos argumentos ciertamente aportan algo a la comprensión del vínculo entre creencias y lenguaje, pero no logran demostrar que los seres carentes de lenguaje no tienen creencias. Así, por ejemplo, si bien es cierto que para poder reflexionar sobre la veracidad o falsedad de nuestras creencias es indispensable tener lenguaje como lo señala Davidson.
Los animales sociables tienen cerebros mas grandes, no solo porque tienen que aprender a pensar sino, porque tienen que pensar con los demás. De todos modos afirmar que los animales no humanos no piensan, o no tienen creencia por el hecho de no tener un lenguaje es algo muy deliberado y al igual que di el ejemplo con la anécdota de Munévar, también daré a continuación y a modo de conclusión algunos ejemplos de cómo si los animales con todo y su falta de lenguaje si tienen creencias e incluso un pensamiento complejo.
-Recordemos que los murciélagos vampiros deben beber sangre cada 2 días, pero en el caso que no lo hagan o no lo puedan hacer, entonces el murciélago busca en la cueva en donde hay cientos de ellos a uno que le deba un favor, entonces al encontrarle, el murciélago vampiro regurgita mientras el otro bebe la sangre de su lengua. -Una abeja al salir de su hogar nodriza o colmena para trabajar por su col ella sale y aprende que polen necesita, a que hora puede recogerlo y por su puesto el camino a la flor en donde recolectara polen durante toda su vida. -El delfín es uno de los animales más inteligentes y comunicativos pero además, se ha demostrado que pueden ver a través de las necesidades de otros (de alimentarse, de cuidar las crías, etc.)
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ayúdame a conseguir un portátil para la conferencia de hoy...nos vemos